Una cincuentena de personas llenaron el Teatro Municipal de San Vicente de Tagua Tagua el miércoles 12 de abril para asistir a la presentación del proyecto “Revalorización de variedades tradicionales de tomate, pimientos y ajíes”. mejorando su potencial productivo gracias a la utilización injertos. Este proyecto es una coordinación entre la Fundación para la Innovación Agraria, la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, la Ilustre Municipalidad de San Vicente de Tagua Tagua y “Doña Nancy” parcela agrícola. Las palabras de Bienvenida estuvo a cargo del concejal e ingeniero agrónomo Guido Carreño y la presentación del proyecto fue expuesta por la docente de la Facultad de Agronomía Loreto Prat,quien explicó las etapas, proyecciones y desafíos que presenta esta iniciativa para el futuro. Dando paso a que su colega Ricardo Pertuzé, explicara los avances que ha tenido hasta el momento la investigación a la hora de realizar injertos en hortalizas solanáceas una familia botánica que agrupa a papas, tomates, berenjena, ajíes, pimientos y otras plantas silvestres. Sin embargo la preocupación del proyecto se enfoca principalmente en la posibilidad de usar especies resistentes como patrón (es decir la planta que aporta las raíces) y utilizar variedades tradicionales de tomates (rosado, limachino, poncho negro), ajíes (cristal, cacho cabra) y pimientos. Alan Pinto encargado del proyecto presentó las técnicas de Injertación, cuidados y usos, invitando a los agricultores presentes a incorporar esta practica a sus producciones. Edson Escobedo, administrador de la Parcela agrícola Doña Nancy hablo de la experiencia de trabajar directamente con el proyecto, espera poder vender plantas injertadas en Ferias libres y también a agricultores interesados en participar de esta iniciativa. Haciendo énfasis en la necesidad de valorizar las variedades tradicionales, como un agente competitivo en el mercado local e internacional, ya que ademas de su calidad son tienen un valor cultural y patrimonial. Esta idea fue reforzada por uno de los asistentes, quien intervino contando su experiencia con variedades larga vida de tomate, los cuales cultiva porque su rentabilidad es mayor al tener un margen de conservación más amplio, sin embargo la cálida del producto se reciente “El tomate que yo cultivo es prácticamente plástico, a mi no me gusta, pero otra variedades se hecha a perder muy rápido, por lo que los agricultores necesitamos que los consumidores reciban estos productos sin tantos intermediarios para que estén mas frescos y puedan consumir algo de calidad”. Denis Rodríguez | Periodista