El programa de innovación y creación de valor en los sectores agropecuario, alimentario y forestal de la Región de Los Ríos es un esfuerzo pionero por fortalecer al territorio.

El futuro es la colaboración, la coordinación y la comunicación de realidades que parecían muy lejanas desde lo formal, pero que gracias a la multidisciplinariedad, la tecnología y los nuevos paradigmas de producción, es posible que se potencien y entrelacen.  En este caso,  el “Programa de innovación y creación de valor en los sectores agropecuario, alimentario y forestal de la Región de Los Ríos” es un esfuerzo pionero por fortalecer al territorio.

La iniciativa es financiada por el Gobierno Regional de Los Ríos y la Fundación para la Innovación Agraria (FIA).  Busca diseñar e implementar un modelo de innovación territorial que agregue valor a las actividades agrarias, agroalimentarias y forestales, mediante la creación de nuevos productos o servicios que sean un aporte para la vida de las personas en la Región.  Uno de sus principales desafíos es que estos resultados estén validados por procesos inclusivos y sustentables, a nivel económico, social y ambiental. Para ello, es fundamental la  articulación y colaboración entre los distintos actores del sistema, provenientes de diferentes realidades e instituciones como universidades, productores, liceos, emprendedores, asociaciones y municipalidades, entre otros.

Sin embargo, esta coordinación en sí misma es un proceso altamente innovador, un desafío, un experimento que podría tener un impacto muy alto en el desarrollo regional de ciencia, economía y tecnología. De resultar exitoso, permitirá sentar las bases para  complementar el proceso de instalación y desarrollo del Centro Regional de I+D+i Silvoagropecuaria. Nunca se ha realizado en la región de Los Ríos una experiencia como esta, entonces cada paso a seguir es una oportunidad y un riesgo.  Lo que se modele en este proyecto, lo que falle, lo que funcione o lo que se aprenda servirá de ejemplo para trabajar en otras colaboraciones a gran escala a lo largo de todo el país. Para poder enfrentar este reto es necesario recurrir a un equipo multidisciplinario de expertos en diferentes áreas que dialoguen y co-creen un prototipo de innovación territorial, propiciando el desarrollo de modelos de negocios sustentables para pequeños y medianos productores y empresas de las comunas de Máfil, Lanco y Mariquina, que contribuyan al desarrollo humano integral en la Región de Los Ríos.

Esta intervención es liderada en el territorio por la Universidad Austral, quien actúa además como ejecutora material del proyecto. La Universidad Austral es un actor primordial en el sistema, ya que conoce y habita la zona, su geografía, su contexto geográfico y cultural, los problemas, dificultades y oportunidades que tienen sus coterráneos. Ese trabajo es respaldado y apoyado por iniciativas vanguardistas, con experiencia y resultados.  Para fortalecer el ecosistema de innovación con enfoque socio ambiental, económico y territorial,  participa el Laboratorio de Innovación Social de la Pontificia Universidad Católica, CoLab UC.  También, se cuenta con apoyo del Centro de Extensión Hortícola Cultiva Uchile de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile  que aporta con metodologías de extensión, productivas, de gestión y comunicacionales gracias a la experiencia desarrollada en intervenciones que se han llevado a la práctica en la zona central con el objetivo de fortalecer las economías locales del sistema agroproductivo en la zona central.

El equipo del Programa es guiado por la Coordinadora Carolina Lizana Campos, Ingeniera Agrónoma con Magíster en producción de Cultivos y Doctora en Ciencias Agrarias; apoyado por su Coordinadora Alterna, Maruja Cortés, Ingeniera  Agrónoma,  Magister  en  Desarrollo  Rural y Doctora en Economía y, también, por su Gerente,  César Muñoz Haro, Ingeniero Agrónomo, Transferencista y Gestor Territorial.

La coordinación y colaboración de prestigiosas Universidades, es solo la punta de lanza, los verdaderos protagonistas son los pequeños y medianos  productores  y empresas de las comunas de Máfil, Lanco y Mariquina. Ejemplo concreto de esto es que la estrategia, su declaración y objetivos fueron validados en un taller desarrollado en el Colegio Santa Elisa en Purulon, comuna de Lanco en el mes de Agosto del 2018. Participaron 34 personas representantes de instituciones ligadas al programa, usuarios agricultores y equipos técnicos de los Programas de Desarrollo Local (PRODESAL) y Programas de Desarrollo Territorial Indígenas (PDTI) de las comunas focalizadas, profesionales de INDAP y JUNAEB Región de Los Ríos, Asociaciones Gremiales y productores representando la agricultura familiar del territorio, entre otros importantes invitados.

Fernando Ortiz, Director del Colegio Santa Elisa Purulón  declara:  “Desde el punto de vista del sistema educacional, opinamos, pero también tomamos decisiones. La gran parte de los involucrados trabajamos en otras instancias, pero por compromiso le damos tiempo a un proyecto en el cual nuestras opiniones son tomadas en cuenta con claridad, tomamos decisiones en la mayoría de las acciones planificadas por proyecto, sentimos que es un aporte y un agrado“.

 El programa busca acoplar los sistemas de conocimiento local y científico con estrategias sociales y tecnológicas capaces de generar esquemas adaptativos que aseguren la aprehensión de prácticas y técnicas adecuadas para una articulación socio-institucional capaz de responder a las dinámicas del mercado.  En el contexto de una forma de intervención gradual que recoge los diagnósticos y orientaciones de distintos instrumentos busca instituir directrices capaces de generar condiciones para la innovación, el desarrollo de redes, la articulación institucional público-privada y modelos de negocios conducentes a nuevos productos con sustentabilidad económica y ambiental.

Esto es algo que esté surgiendo en el territorio y responde a cambios mundiales, que el sector rural también está expresando. La importancia que se tomen decisiones con comunidades. En este sentido, el grupo humano ha trabajado colaborativamente en el mundo globalizado, buscando alianzas e interdependencia. Este es un modelo de futuro, pero arraigado en la tradición. El desafío es aplicar nuevas tecnologías sociales que no se puede apreciar a simple vista, pero que tienen gran impacto.” Comenta César Muñoz, Gerente del Programa. 

Proyectos como este serán referentes para las nuevas formas en que se desarrollarán los territorios, afianzando redes, impulsando la innovación gracias a la colaboración de actores que hasta hace poco trabajaban en esfuerzos individuales. 

Por Denis Rodríguez.